Taller de Ternura

Taller de ternura. Acercamiento a tu sexualidad

El Taller de Ternura es una invitación a descubrir que somos seres sexuados, que la sexualidad es un potencial, un valor, que es la llave para nuestro bienestar; que somos seres ofertantes y que al encuentro con el otro se llega a través de la ternura.

En el taller creamos un espacio de confianza y seguridad, un espacio sin juicios, donde cada persona, a su ritmo y según su biografía, puede realizar su propia investigación en torno a tres ejes: cuerpo, placer y comunicación.

Para ello proponemos diferentes juegos y dinámicas. El movimiento, la relajación y el automasaje nos posibilitan sentir y tomar conciencia del cuerpo. En los juegos de encuentro exploramos la comunicación con el otro: pedir y dar, ofertar y recibir... Planteando el aprendizaje siempre desde el positivo.

Un tiempo y un espacio para tí.

“La sexualidad es la capacidad de ser placentero,
siendo un medio de comunicación cuya máxima expresión es la ternura;
y entendemos ternura como la capacidad de ser importante para tí
porque tú eres importante para mí.”
Carlos Menéndez

[El Taller de Ternura es un taller de crecimiento personal en la erótica y la sexualidad. No es un taller para parejas y no se puede hacer junto a la pareja]

Algunas valoraciones de participantes en los Talleres de Ternura

“En el taller se aprende a sentir, sentir en plenitud, gozar de ser, no de poder hacer más o menos, peor o mejor, sino simplemente cerrar los ojos y sentir en tu piel lo que das y recibes como una extensión de ti y del otro. El otro en mí, yo en el otro y sólo sentir. El taller ha sido, seguramente, una de las experiencias más bellas de mi vida.”
(Tara, 45 años)

“Siento que el taller me ha acercado a mí, a la mujer que siente la vida por todo el cuerpo y que se lo pasa súper bien jugando. Hasta me he sentido más niña, pero no más pequeña, todo lo contrario, me he sentido grande, muy segura y a la vez divertida, alegre, feliz... Increíbles los momentos de conexión conmigo. Me sentía súper bonita, sexual y feliz porque transmitía placer por todo el cuerpo.”
(Eli, 30 años)

“Momentos de paz intensa; no existía nada más; era el presente puro, sin interferencias; ¿qué más se podía pedir?. Pues sí, se puede pedir más.”
 (Manu, 42 años)

“El taller me ha ofrecido herramientas muy interesantes para compartir con la pareja y con los otros, para conocerme a mí misma (mis límites, dificultades, capacidades...) y tambien para conocer a los otros y gozar con ellos.”
(Ane, 29 años)

“Me he sentido muy bien tratado y mimado. Me habéis transmitido seguridad y confianza.”
 (Mikel, 49 años)

“En casa, después del taller, comprendí mi vida de un sólo golpe. Vi mi cara en el espejo y vi mi sonrisa, todas las sonrisas de mi vida, de mi cara. Esa sonrisa preciosa, mía, que le doy a otra gente, pero que yo jamás había visto.”
 (Ainhoa, 39 años)